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16:00 hrs. El paseo comienza en la calle de Pino Suárez, entre Guerrero y Allende, en donde hay un estacionamiento de tres pisos. El nivel más alto muestra las cúpulas silenciosas del templo de Santo Domingo, el de San Agustín, el de Santa Clara y, a lo lejos, el de San Francisco. Desde ahí, no hay paredes que los antecedan, no hay canteras que los enmascaren.
17:00 hrs. Una visita a la pequeña terraza ubicada en el segundo piso del Museo de la Ciudad (Guerrero Nte. 27) es una parada obligada para conocer Querétaro desde lo alto. Los muros de lo que fuera el convento de las monjas capuchinas devuelven el silencio y ofrecen una vista del cielo enmarcada por las paredes de las construcciones que avecinan a este convento.
17:30 hrs. En el Museo Casa de la Zacatecana (Independencia 59), se permite, al final del recorrido, trepar a la azotea de esta casa virreinal. Desde ahí se puede apreciar la pendiente de la loma de Sangremal y de las calles que bajan chuecas hasta Plaza de Armas.
19:00 hrs. Come en Apolonia (Andador Libertad 46) y sé paciente, al anochecer abren la azotea del restaurante en donde se encuentra su bar. Ahí, con otro ángulo y más murmullos, se aprecia a la misma ciudad.
22:00 hrs. La última imagen del silente Querétaro antes de dormir se puede ver desde la azotea del Hotel Mesón de Aspeytia. (Pasteur Nte. 25). Se recomienda pedir una copa para terminar.
VIAJANDO CON TU LIBRO
Cuando el viento sea mucho, el sonido del andar de la gente abrume, el sol queme fuerte y tú ya no tengas ganas de caminar, saca tu libro y siéntate. A la sombra de un árbol, dentro de un café o en el rincón de una plazuela, los silencios queretanos harán que tengas un buen momento de lectura tranquila y placentera.