El equinoccio en Querétaro
En PANORAMA
Un ánimo de renovación envuelve a las personas cuando llega el equinoccio de primavera, uno de los dos eventos astronómicos anuales en los que la Tierra se sitúa precisamente a la mitad de su vaivén respecto a la órbita alrededor del sol, momento en que el día y la noche duran exactamente lo mismo —de ahí su nombre, del latín aequus y nox, «igual» y «noche»—.
En ese par de ocasiones al año, en septiembre, con el equinoccio de otoño, y, más popularmente extendido, en marzo con el de primavera, cuando se suceden cambios de estaciones, en diversos lugares del mundo se realizan celebraciones para recibir el cambio, y en Querétaro no es la excepción. En el municipio de Corregidora, se llevan a cabo actividades culturales, artísticas y gastronómicas en diversos puntos del municipio, pero teniendo la Plaza Gran Cué como sede princi pal, a lo largo del mes.

El 21 de marzo, en los alrededores de la Zona Arqueológica El Cerrito —a donde acuden visitantes para vivir «la energía» del cambio de estación— se instalan artesanos y productores locales, ofreciendo artículos y gastronomía tradicional. En la Peña de Bernal, en el municipio de Ezequiel Montes, el equinoccio de primavera, además de una ascensión al monolito para «cargar energía», incluye un ritual prehispánico con ofrendas a la Santa Cruz en la cima, salu do a los cuatro puntos cardinales, encendido del fuego nuevo, eventos culturales y música.
Este año, además, se realiza una innovación al even to con un acento wellness al incluir una carrera de montaña y eventos que combinan medicina tradicional, cultura y tradición.