«El deber de memoria» y «Memorias zurcidas», de Gustavo Villegas
En PANORAMA
Una sola exposición fragmenta da en dos lugares distintos. Desde hace más de tres años, Gustavo Villegas trabajó con el evento dramático del sismo del 19 de septiembre de 2017 como punto de partida de su producción artística —esencialmente pictórica, pero a la que se incorpora la transcripción de testimonios de sobrevivientes—, que se expone ahora en el Museo de Arte Contemporáneo Querétaro (MACQ) y la Galería Libertad, de manera simultánea, como «Memorias zurcidas» y «El deber de la memoria», respectivamente.
El cuerpo de obra se divide en tres núcleos: «Ruinas sísmicas como fragmentos» reúne trípticos y dípticos pictóricos que asocian imágenes de edificios derrumbados recuperadas de redes sociales con transcripciones de extractos de las entrevistas a sobrevivientes.

Por su parte, en «Ruinas sísmicas como noticia», pinturas que imitan páginas de periódicos, Villegas utiliza el diseño editorial sustituyendo extractos de los textos de las entrevistas mencionadas al texto original del periódico e integrando imágenes que circularon en las redes sociales.
Finalmente, «Zurciendo ruinas sísmicas» reúne composiciones cromáticas hechas con pedazos de ropas usadas obsequiadas al artista por las personas entrevistadas. Elementos de estos tres grupos de obras están repartidos entre la planta baja de la Galería Libertad y dos salas de la planta alta del MACQ.
Como explica Michel Blancsubé, curador de la exposición: «Podemos ver la propuesta artística de Villegas como un acto de resistencia al olvido y una manifestación de empatía frente a un mundo cada vez más acelerado, complejo y deshumanizado. Villegas hace suyos dos credos del arte del siglo XX aparentemente contradictorios aunque complementarios: el potencial creativo de la destrucción y el poder terapéutico del quehacer artístico»