El retiro desde adentro
En CULTURA
Antes de salir a recorrer las calles del Centro Histórico en la Procesión del Silencio, los participantes se preparan con un retiro de tres días, que consiste en una reflexión profunda para ser conscientes de querer realizar una conversión personal. Así lo cuenta Francisco Avilés Tinajero, presidente de la Procesión, quien dice que es en ese momento en que los participantes se dan cuenta de que no solamente llegaron por curiosidad, sino que, de acuerdo con aspectos personales, familiares y laborales, y con su modo de vida, fueron «elegidos para estar ahí».
En el retiro, la preparación consiste en escuchar los temas para hacer conciencia de los actos y «buscar el arrepentimiento», fortalecer los valores y «mostrar el acompañamiento en el luto que se está viviendo por la Pasión de Cristo». Las actividades y demás rituales que hacen hasta altas horas de la noche permiten, a decir de Francisco, sanar el alma y fortalecer el cuerpo para estar aptos para salir al recorrido. Durante la procesión, a pesar de guardar silencio por el luto, espiritualmente «acompañan a Dios en su pasión y muerte», dan gracias por los favores recibidos o realizan el cumplimiento por alguna manda.