Otros redescubrimientos de sitios queretanos

En TURISMO

En la redacción de Asomarte nos sometimos al ejercicio de pensar en el redescubrimiento de un lugar turístico de la ciudad en que vivimos (una ciudad por adopción, en algunos casos) que por algún motivo pasamos por alto, para después contarlo. Curiosamente, sin que fuera parte de la solicitud, en todas las respuestas aparecen amigos junto a quienes se realizan actividades; quizá, después de todo, juntarse y hacer cualquier cosa en compañía sea lo más cercano a ser un turista en la propia ciudad.

 

 

5 de Mayo

Hace un par de meses, caminé junto a unos colegas que estaban de visita, desde su hotel en la parte baja del centro, cerca del Jardín Guerrero, hasta la parte alta, en las inmediaciones del templo de la Cruz, para tomar algo. Esa caminata me permitió redescubrir la que quizá sea una de las actividades más habituales para quienes visitan Querétaro: transitar por 5 de Mayo un sábado por la noche.

 

 

Aunque la imagen de ese día contrasta con la calle que guardo en mi recuerdo de juventud —a media tarde, entre semana—, reconocí que su atractivo radica precisamente en lo vibrante que es. Por otra parte, pensé que, si visitara Querétaro por primera vez y tuviera la oportunidad de pasar la tarde en la Plaza Fundadores, sería un sitio del que hablaría animadamente a quienes planearan viajar próximamente a esta ciudad: una excelente opción donde pasar la caída del sol en una mesa.

 

Imanol Martínez González

Editor

 

 

Cerro de las Campanas

Conocía la pintura del fusilamiento de Maximiliano que Manet había pintado en París a partir de fotografías y documentos, pero no conocía el lugar donde había sucedido, aun cuando había vivido relativamente cerca de ahí por años. (Manet hizo varias versiones de la misma escena; hoy en museos de todo el mundo.) Un amigo interesado en la historia estuvo de visita hace unos años y me pidió que fuéramos al Cerro de las Campanas.

 

 

Vimos la capilla «estilo europeo» y el lugar del fusilamiento, justo detrás del pequeño edificio. Después terminamos de subir el cerro hasta encontrar una estatua de Juárez de proporciones —o intenciones— gigantescas, y algo deformada, seguramente por la perspectiva del observador empequeñecido que voltea a verlo desde su base colosal. El símbolo de la democracia en la cima, el de la monar quía debajo, olvidado en su cenotafio. Recuerdo que estuvimos un rato ahí, hablando de la guerra y la paz, bajo la agradable sombra de algunos árboles.

 

Jacobo Zanella

Director editorial

 

 

Pirámide del Pueblito

El año pasado, un amigo vino por primera vez a Querétaro y me pidió que lo acompañara a la Pirámide del Pueblito, también conocida como El Cerrito. Una zona arqueológica que jamás había visitado, a pesar de vivir a unos cuantos minutos de ahí. Fue hasta ese día, al recorrer y pasear por el lugar, que me di cuenta de lo grande y bonita que era, además de que descubrí toda la historia y magia que hay detrás de ese monumento que veo todas las mañanas al salir de casa. Entonces comprendí por qué era una parada interesante para los turistas.

 

Daniela Olvera

Asistente editorial

 

 

Circuito Álamos

Recuerdo que, cuando recién me mudé a Querétaro, disfrutaba de aventurarme a pie por los alrededores de Álamos. Solía ir con amigos a Plaza del Parque y a Boulevares, darle un vistazo a las estanterías de Gandhi y El Sótano, comprar una nieve de algún puesto junto a Patinerama y seguir hasta el parque lineal de avenida Industrialización.

 

 

Aún visito sitios de la zona, pero solo si tengo un plan específico: por ejemplo, ir a una función de teatro en La Fábrica o reunirme con amigos en alguno de los varios cafés y restaurantes que abrieron en los últimos años. Todo en carro y de entrada por salida. Hace poco decidí recrear ese antiguo recorrido. Compré un libro, un helado y me senté un rato a leer en una banca del parque-camellón. Mientras estaba ahí, vi a gente con sus mascotas y familias paseando. Fue un gran día.

 

Germán Vázquez

Redactor

Te pueden interesar también

Los Caminos de San Junípero Serra

TURISMO

Una mirada a la Sierra Gorda de Querétaro, a través de una reandanza por los caminos del misionero

Leer ahora
La vendimia en el semidesierto

TURISMO

Una tradición milenaria.

Leer ahora
La Mexicana Olé

TURISMO

Experiencias de maridaje

Leer ahora