Lugares para el after-office

En TURISMO

Por: Ana Noriega

 

Se dice que los milénials fuimos la generación que verdaderamente popularizó la práctica del after-office; sin embargo, lo cierto es que el concepto de ir a tomar una copa con los compañeros de trabajo al terminar el horario laboral no es novedoso. Es el tipo de plan que se suele dar de manera natural, a veces por una ocasión especial, la mayoría de las veces por el simple pretexto de dejar de lado las preocupaciones de la oficina y de tener una transición menos brusca del trabajo al hogar.

 

 

En México, los códigos de convivencia laboral casi nunca exigen que la jornada de trabajo haya concluido para que los compañeros de oficina encuentren, al día, un momento out-of-office de desahogo emocional o mental; la escapada a media mañana al puesto de tacos de canasta más cercano o a comprar pan dulce para acompañar el cafecito son ejemplos de espacios infalibles para el chismecito.

 

 

 

 

No obstante, estas pausas, que suelen ser breves, no reemplazan la catarsis que ocurre en los planes que se organizan cuando, al menos por el día, ya no hay que regresar al escritorio. El café se sustituye por una cerveza o una copa y, por sorprendente que pueda parecer, pues acabamos de pasar involuntariamente las últimas ocho horas en su compañía, aún tenemos ganas de seguir conviviendo con las personas que vemos y escuchamos en el trabajo todos los santos días.

 

 

Lo cierto es que no podría ser de otra manera, pues solo con aquellos que compartimos las vicisitudes de la cotidianidad profesional es con quienes ver daderamente podemos liberarnos de ellas, ya sea a través del diálogo sensato o de la simple queja. Para sobrellevar ese tránsito del espacio laboral al espacio residencial, a continuación cuatro recomendaciones de lugares en la ciudad de Querétaro para hacer after-office pensadas para diferentes estados de ánimo y de antojo.

 

 

La Rielera, la cantina tradicional

 

 

Las tensiones laborales se liberan más rápido y mejor al calor de unas micheladas con Clamato servidas en copas chabelas bien escarchadas. Por ello, es natural que una cantina tradicional sea la primera opción que nos venga a la mente al momento de elegir a dónde ir después del trabajo. En la apacible colonia Cimatario (vecina del Centro Histórico) se ubica La Rielera, un centro botanero de los de siempre que, si bien ha cambiado de nombre y de propietarios a lo largo de sus más de cincuenta años de historia, ha sabido conservar a una clientela fiel que abarca varias generaciones. 

 

 

 

 

Un gran atributo de este establecimiento, que puede resultar especialmente atractivo para los recién salidos del trabajo, es el toque casero de su cocina. Es natural que venir aquí después de laborar nos remita a los tiempos en los que llegábamos a casa después de la escuela, con la expectativa de saber qué nos servirían para comer ese día; que nos sintamos arropados por el caldito (de camarón, tlalpeño, de pollo o menudo), la milanesa con arroz, el chamorro adobado, la carne asada, las quesadillas o los taquitos dorados con los que acompañaremos nuestra cerveza preparada, cómodos para tocar los temas que más inquietud nos generaron en esa jornada laboral.

 

 

La regla no escrita de los tragos después de la oficina dicta que estos son sensatos a partir del día jueves, no obstante, La Rielera es recurso de after-office cualquier día hábil, en horario de diez de la mañana a dos de la madrugada.

 

Carlos Septién García 3, Col. Cimatario, Querétaro, Qro

T. 442 215 5062.

 

 

Pluma Café Bar, una opción confiable

 

 

Cuando el plan no exige más que una mesa al aire libre en torno a la cual poder ventilar nuestras cabezas y opiniones sobre los hechos que se dieron en la oficina durante el día, Pluma Café Bar es una alternativa confiable. Ubicado en los márgenes de la Plaza Fundadores, en el corazón del barrio de La Cruz, este pequeño local resguarda en sus refrigeradores una nada despreciable selección de cervezas nacionales, desde las marcas más comerciales hasta algunas artesanales bastante exóticas. 

 

 

Destaca también porque en él se pueden encontrar algunas cervezas de producción queretana, además de las populares Hércules, que, si bien para muchos son el orgullo local, ya se sirven en todos lados. Asimismo, hay, para los no adeptos a la birra, vino por copeo, tragos y destilados. Si la ocasión no amerita bebidas alcohólicas, también se puede pedir café en diferentes preparaciones, bebidas heladas y bebidas frapé.

 

 

 

 

El mejor momento para sentarse en la terraza del Pluma es el que transcurre, aproximadamente, entre las cinco de la tarde y la caída de la noche. Durante este apacible periodo, sobre todo entre semana, la afluencia de la plaza baja, el sol deja de ser abrasador y los comensales nocturnos de las terrazas vecinas aún no han llegado. La idea es aprovechar la momentánea calma del contexto para pasar un rato tranquilo, tomarse una o dos (a precio accesible, si se trata de cervezas comerciales) como un breve trámite de relajación, antes de regresar a casa o de continuar con las actividades vespertinas.

 

 

 

 

Pluma Café Bar está abierto los siete días de la semana, de diez de la mañana a medianoche.

 

Manuel Gutiérrez Nájera 44, Plaza Fundadores, La Cruz, Querétaro, Qro.

T. 442 713 1338

FB. @PlumaCafeBar

IG. @plumacafebar

 

 

Shake Shack, para ir en solitario

 

Hay ocasiones en las que, ya sea por agotamiento de batería social o por simple necesidad de claridad mental, el ritual de despresurización tras un día de carga laboral intensa se convierte en un plan de una sola persona. Y ese plan consiste en salir de la oficina, subirse al coche, seleccionar una buena lista de reproducción y disponerse a manejar de uno a tres cuartos de hora para llegar al drive-thru de la hamburguesería neoyorquina Shake Shack, que se encuentra en el Paseo de la República, muy cerca del centro comercial  Antea.

 

 

Una vez que llegas al intercomunicador donde se realiza el pedido, todo es fácil; sin siquiera bajar del auto, eliges hamburguesa, papas fritas o complementos y bebida. Lo verdaderamente distintivo de esta cadena es precisamente su variedad de bebidas, empezando por sus emblemáticas malteadas. Además de los clásicos refrescos, también están las diferentes opciones de limonadas, desde la clásica fifty-fifty, mezclada con té helado, hasta los sabores de temporada.

 

 

Y, si tu plan es bajar del auto y comer en el lugar, también puedes pedir una cerveza o un vino. Hay a quienes la idea de aventurarse a circular por una vialidad con gestionada solo para comprar comida rápida, que es además un poco más cara que una opción similar en un restaurante de otra cadena, podría parecerles absurda. Y probablemente lo sea. Pero ¿qué sería de la salud mental de un empleado de oficina si no pudiera incurrir de vez en cuando en un acto de autoindulgencia?

 

 

Entre semana, Shake Shack está abierto hasta las once de la noche, así que hay tiempo de llegar, incluso si la salida del trabajo es tarde.

 

Rafael Osuna, Paseo de la República km 11, El Salitre, Querétaro, Qro.

FB. @shakeshackmx

IG. @shakeshackmx

www.shakeshack. com.mx

 

 

Las Charolas Mariscos, agasajo y culmen del after-office

 

 

De vez en cuando, el plan de after-office nos da más de lo que le podríamos pedir a una salida con los compañeros de trabajo. Esto suele ocurrir cuando, en el lugar elegido para la ocasión, la comida y la bebida exceden nuestras expectativas. Y, si a la fórmula se agregan los factores «salir temprano» y «mucho que platicar», el resultado probablemente sea que pasemos la mejor tarde de la semana.

 

 

Las condiciones son propicias para que esto ocurra en Las Charolas Mariscos, un establecimiento dedicado a servir platillos de mar al estilo Sinaloa que, lo que tiene de sencillo, también lo tiene de rico. Ubicado en la colonia Virreyes, a un costado de Plaza Galerías, aquí las protagonistas son las charolas que se preparan al gusto del comensal, que puede elegir entre camarones, aguachile, ceviche, atún, pulpo, carne tártara y marlin ahumado; la cantidad de opciones permitidas por charola depende del tamaño de la misma.

 

 

 

En estos casos, la mejor opción es una charola grande para compartir; todos los compañeros comiendo de la misma fuente, en comunión. Lo estridente del ambiente, amenizado —¿amenizado?— casi exclusivamente por temas de banda sinaloense, es equiparable a la explosión de sabores que se preparan en la cocina y en la barra fría de este establecimiento. Los preparados para cerveza (reina la Pacífico en sus diferentes presentaciones) tampoco tienen desperdicio.

 

 

Como lo bueno siempre dura poco, el horario de servicio de Las Charolas es únicamente desde el mediodía y hasta las seis de la tarde, así que es un plan reservado para los días en los que no hay que regresar a la oficina después de la hora de la comida.

 

Av. Crisantemos 504, Col. Virreyes, Querétaro, Qro.

T. 442 809 1415

IG. @lascharolas_ mariscos

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