Los museos como espacio de provocación y reflexión

En ENTREVISTA

Rosa Estela Reyes García, directora del Centro INAH Querétaro, ha participado en el programa de Museos Comunitarios desde hace más de cuarenta años como museógrafa y habitante de Querétaro. Vio cómo los programas de la construcción de dichos museos transitaron de entenderlos como espacios de apoyo a la educación a sitios donde «la gente contara su propia historia», consolidándose como espacios de memoria, identidad y arraigo.

 

¿Cuál es el valor de los museos comunitarios?

 

Yo amo todos los museos porque siempre serán un espacio de provocación y reflexión, al conocimiento o a la actividad dinámica tradicional de la cultura viva. Son espacios muy poderosos en cuanto al desarrollo de proyectos culturales y el que sean comunitarios hace que la gente tenga arraigo. A mí me gusta mucho rescatar la parte interdisciplinaria porque lo que ve un biólogo no lo ve un geógrafo, y lo que ve un geógrafo no lo ve un antropólogo, un arqueólogo o un arquitecto, y cuando llegas a las comunidades te recuerdan que eso que pensaban no es así y aprendes a respetar. Es mucho más el conocimiento que te traes y ese diálogo es hermoso.

 

Aunque son pensados para el arraigo, ¿cómo se podría invitar a alguien a conocerlos?

 

Una manera es hacerlos atractivos, que generen curiosidad, que la gente regrese o los niños lleven a familiares. La otra es preguntándonos para qué queremos que vayan visitantes: un museo comunitario juega un papel en función de dónde está, quién lo hace y para qué. A veces uno se hace porque ahí es el centro de organización de sus fiestas, incluso hay museos que son solo para locales, y otros que son palanca del desarrollo turístico.

 

¿Qué pasa con estos museos en la era turística?

 

Los museos al igual que las sociedades son cambiantes. Los comunitarios se modifican menos, se actualiza su museografía pero no tanto su colección. Yo no podría decir cuál es mi favorito, porque cada uno tiene una característica especial. El de Tolimán, por ejemplo, por la importancia de San Miguel. El de Agua Zarca es increíble por cómo la comunidad ama su naturaleza y porque se sienten muy identificados con su medioambiente: una dignidad que no tenemos en las ciudades. Y así cada uno, el de Escanela por las minas tan importantes durante la Colonia. Lo más bonito es que la gente los sigue abriendo y cuidando, eso te habla de que el museo es importante en la comunidad.

 

¿Por qué es importante desarrollar este tipo de museos de manera paralela a los convencionales?

 

Los museos deben salir de la comunidad y no de las instituciones. Requieren un trabajo más lento y continuo. Para el turista o visitante es una especie de probadita de lo que puede ver por ahí, pero para la comunidad es su identidad.

 

 

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