Museos del siglo XXI

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Museos del siglo XXI

Germán Vázquez Ibañez

Caminar a un museo: esa es la mejor manera de llegar a ellos, a pie, si no hay restricciones de por medio ―y si no quedan tan lejos.

 

La ventaja, entre muchas, es que al mismo tiempo puedo conocer otros sitios, echarle un vistazo a los parques, plazas y edificios que los rodean; es decir, amplificar la experiencia de visitar un museo. Tengo la suerte de que Querétaro es un sitio ideal para esto. No me molesta ir solo a una exposición que me recomendaron o de la que leí en redes sociales, aunque prefiero ir acompañado. En más de una ocasión, mientras escribo mi nombre en las libretas de registro de visitantes que están en la entrada del museo, me he preguntado por cuántas personas habrán visitado el lugar desde que se inauguró; los números me ayudan, a veces, a dimensionar la experiencia. También soy adicto a utilizar mi celular para aclarar estas interrogantes ocasionales —e invasivas—, o simplemente para anotarlas en mi aplicación de notas. Por ejemplo, puedo comprobar en este momento que, según los datos de Inegi del 2021, Querétaro es uno de los diez estados con mayor afluencia de visitantes a los museos.

 

«¿Cuántos museos se habrán inaugurado desde que inició este siglo en Querétaro?», me pregunto. No encuentro el dato. «¿Y cuántos de estos todavía existen hasta el día de hoy?» No hace tanto permanecieron cerrados y, cuando abrieron, se limitó el número de personas en ellos. De la nada recuerdo que había un museo de leyendas y criaturas sobrenaturales sobre la calle Allende, en el Centro Histórico de la ciudad de Querétaro, pero ya cerró. Entre estos pensamientos, y mientras tecleo en mi celular, llaman mi atención seis museos que fueron inaugurados no hace mucho:

 

Museo de la Restauración de la República

 

Inicio mi recorrido de museos desde el centro y con una temática más encaminada a lo histórico: Querétaro, al fin y al cabo, es un territorio repleto de historias y leyendas sobre eventos nacionales.

 

Descubro que el Museo de la Restauración de la República fue inaugurado en agosto de 2003, cuyas instalaciones pertenecieron alguna vez al convento de San José de Gracia de Señoras Pobres Capuchinas. Indago aún más: el inmueble data de inicios del siglo XVIII y fue fundado por José de Torres y Vergara. Una parte de lo que ocupa actualmente el museo resguardó en su tiempo el locutorio del convento, donde las torneras —monjas encargadas de manejar el torno, es decir, un mecanismo giratorio con una ventanita— recibían y devolvían cosas y correspondencia al exterior.

 

Esta información es suficiente para que me dirija al recinto. Camino sobre la calle Guerrero en dirección norte y encuentro la entrada del museo, que antiguamente era el zaguán del convento. Entro. El espacio es amarillo y rojizo, el piso y los deta lles son de cantera. Del lado izquierdo hay una sala de exposición con ventanas que casi tocan el suelo, por lo que también es posible darle un vistazo a lo que se esté exhibiendo desde fuera.

En la segunda planta, enmarcada por una arquería, me topo con más cuartos. Reina la sobriedad y la austeridad, pese a las varias modificaciones que se han hecho a lo largo de los años. Consulto el celular y encuentro que las monjas fueron exclaustradas en la segunda mitad del siglo XIX; el convento pasó a ser cuartel, más adelante se convirtió en casa habitación e incluso en él Maximiliano de Habsburgo y los generales Miramón y Mejía pasaron sus últimos días. Actualmente el lugar está dividido en dos: en la sección que le corresponde al Museo de la Restauración de la República hay piezas interesantes, como el escudo nacional republicano de 1873, un plano de la ciudad de 1796, varios documentos, cuadros, fotografías y maquetas sobre la época de la Restauración; también una recreación de la celda de Maximiliano. El encierro, curiosamente, es el denominador común del sitio. Salgo del edificio y me siento un rato junto a la estatua del poeta Francisco Cervantes. Saco el celular, les tomo una foto, a él y a su gato, y después me dirijo a mi casa.

 

 

Museo de la Restauración de la República

Guerrero Norte 23, Centro Histórico de la ciudad de Querétaro.

Martes a domingo de 10:00 a 18:00.

Entrada libre.

FB. Museo de la Restauración de la República

 

 

Museo de los Conspiradores

 

 La experiencia histórica continúa. Un nuevo día significa visitar un nuevo museo. Ahora camino rumbo a Plaza de Armas, sobre el andador 5 de Mayo. Doy pronto con la entrada al Museo de los Conspiradores, inaugurado en 2015: la fachada es de dos tonos de cantera y admiro los detalles en herrería tanto de la parte de arriba como de los balcones. Esta vez voy acompañado. Entre la información que recibimos del lugar y lo que encuentro en línea nos enteramos de que fue una casona del siglo XIX. En la planta baja noto que hay una sala de exposiciones temporales. Entonces, algo comenta mi acompañante:

 

—Me acaban de decir que hay cuatro salas de exposición permanente en el piso de arriba. Pero tienen algo curioso: exhiben murales.

 

En efecto, las salas llevan el nombre del hecho histórico que sus murales retratan: «La Ilustración rompe las cadenas. La libertad como bandera», «1808. La defensa de la madre patria», «La senda de la Independencia. Entre la conspiración y la vía legal» y «A la sombra de Cádiz. El surgimiento de la nación».

 

Damos el recorrido. Cada lugar tiene, además de las pinturas, explicaciones, y lo agradezco. En las salas reinan los colores pasteles, y hay de todo: retratos de personajes históricos, mapas, escenas de guerra o reuniones, por mencionar algunos. Para mi sorpresa, descubro en el celular que varios artistas estuvieron a cargo de la creación de las exposiciones: un equipo de pintura mural y otro de pintura ornamental, bajo la dirección de Azucena Germán y Gonzalo García. Me gusta esto: alternar entre la experiencia estética y la indagación curiosa, entre la pieza de arte y la información.

 

A la salida, le pregunto a mi acompañante si ha disfrutado la visita y asiente con la cabeza. Continúo:

 —¿Todavía tienes ganas de ir a otro museo?

—Totalmente. Pero hay que comer algo primero.

—La siguiente parada está en el barrio de La Cruz. Podemos elegir uno de los puestos que se ponen en el atrio del templo, ¿qué dices?

 

Vuelve a asentir y tomamos rumbo al museo, subiendo por 5 de Mayo.

 

Museo de los Conspiradores

Andador 15 de Mayo 18, Centro Histórico de la ciudad de Querétaro.

Martes a domingo de 10:30 a 18:30.

Entrada libre.

FB. @museodelosconspiradores

 

Museo de Arte Contemporáneo Querétaro (MACQ)

 

Durante el trayecto me voy fijando en los restaurantes, bares, tienditas y otros negocios que tratan de llamar la atención de los paseantes. Veo lugares nuevos y ya conocidos: comienzo a hacer una lista en mi celular de los sitios que tengo que visitar pronto. Veo, por ejemplo, Sala Arpa, un lugar de música en vivo que abrió no hace mucho. También están los restaurantes María y Su Bici, con una carta especializada en cocina oaxaqueña; Atanor, un bar con estilo steampunk; la Piccola Italia, que ofrece una gran variedad de pizzas y pastas; y Arco XVIII, que me recuerda a una pequeña hacienda. Damos vuelta en la calle Gutiérrez Nájera, caminamos hasta Plaza Fundadores y, de ahí, al atrio del templo de la Santa Cruz. Elegimos uno de los varios puestos que encontramos y nos sentamos a comer en las bancas. Luego de terminar, entramos al Museo de Arte Contemporáneo Querétaro. Algunos datos que sé: el sitio donde se edificó el museo fue, inicialmente, parte del templo y convento de la Santa Cruz, que se construyó en el siglo XVII y en el que religiosos franciscanos establecieron el primer Colegio de Propaganda Fide de América; fue expropiado por el gobierno y, por un largo periodo, fungió como cuartel militar —aquí se refugió Maximiliano durante el sitio de Querétaro. Con el tiempo, el inmueble quedó fraccionado: se regresó una parte al clero y en otras secciones se contruyeron escuelas. El espacio destinado al MACQ se construyó sobre una de ellas —la escuela federal Sor Juana Inés de la Cruz—, gracias a la restauración y remodelación del lugar, que ya estaba deteriorado. Abrió sus puertas al público en 2018.

 

La entrada del museo tiene una reja altísima y, pese a ello, muy discreta: pasa desapercibida fácilmente. Hay piezas en el patio frontal y piezas en las múltiples salas de la planta baja; incluso un par de ellas tienen paredes de cristal, así que las exposiciones se pueden apreciar desde varios ángulos. Para subir a la segunda planta, el museo cuenta con un elevador y una escalera, que está enmarcada con su propia obra de arte. Comenzamos nuestro recorrido por el piso de arriba y lo concluimos en el patio, en donde nos tomamos fotos junto a las esculturas.

 

 

Museo de Arte Contemporáneo Querétaro

Manuel Acuña esq. Reforma Oriente s/n, Barrio de La Cruz, Santiago de Querétaro.

Martes a domingo de 12:00 a 20:00.

Entrada libre.

FB. @elmacq

 

Museo Anbanica de Historia (MUSAH)

 

La mancha urbana de Querétaro ha crecido año con año y, con ello, nuevos espacios abren todos los días. En El Pueblito, en el municipio de Corregidora, sin ir tan lejos, inauguraron en 2021 el Museo Anbanica de Historia, cuyo significado en otomí es «templo alto». El recinto cuenta con cinco salas y está dedicado a difundir el patrimonio —rara vez conocido— de Corregidora y del estado: obras de artistas locales, documentos, mapas, restos arqueológicos —incluidos los de un mamut— y exposiciones sobre los pueblos originarios de la zona. Tiene una excelente ubicación —frente al jardín principal—, y en una búsqueda rápida descubro el porqué: el sitio anteriormente era la antigua presidencia municipal. Es fácil de reconocer: posee una entrada con arcos y, en lo alto de la fachada, un reloj de manecillas.

 

Saliendo del museo, uno puede sentarse en las bancas del jardín, tal vez comprar alguna botana y luego darle un vistazo a la parroquia de San Francisco Galileo. Me gusta este nuevo espacio. Se complementa con el Museo de Sitio de la Zona Arqueológica El Cerrito —donde se localiza la pirámide.

 

Museo Anbanica de Historia

Josefa Ortiz de Domínguez 1, Centro, El Pueblito, Corregidora.

Lunes a viernes de 9:00 a 19:00, sábados y domingos de 10:00 a 17:00.

Entrada gratuita.

T. 442 384 5500 ext. 8046

musah@corregidora.gob.mx

 

Museo México ¡Me Encanta!

 

En Tequisquiapan, a unos cuantos kilómetros de la capital del estado, se encuentra el Museo México ¡Me Encanta!, inaugurado en 2014. El recinto expone una serie de dioramas sobre escenas costumbristas del país. Me siento un gigante entre tantas figuras pequeñas; me divierto con los detalles y me transporto a otra época: hay reuniones familiares en la cocina, niños jugando en casa o con amigos; también una fiesta de quince años —con quinceañera y chambelanes—, una capilla, una tortillería y hasta una fonda; la feria en miniatura y la papelería me remontan a mi infancia. Y la lista continúa.

Pienso que lo maravilloso de este museo —diferente a cualquier otro al que he ido— es que captura una época y un tono distintos, un México anterior y tradicional, así que produce nostalgia y sonrisas al mismo tiempo. Los personajes y las escenas no buscan ser una copia exacta de la realidad, sino evocar situaciones sociales en las que alguna vez vivimos. Y eso se disfruta muchísimo.

Museo México ¡Me Encanta!

 5 de Mayo 11, Centro, Tequisquiapan.

 Jueves y viernes de 12:00 a 17:00, sábados y domingos de 11:00 a 17:00.

Costos: $50 general; $40 adultos mayores y niños mayores de 3 años.

FB. @MuseoMexicomeencanta

 

Museo Comunitario de Pinal de Amoles General Tomás Mejía

 

El último recinto de mi lista de nuevos museos queretanos se encuentra a más de dos horas de la ciudad de Querétaro, en la Sierra Gorda. Los atractivos naturales de esta región invitan a una escapada de fin de semana, y el museo podría ser una de las últimas paradas, casi como un complemento.

 

El sitio abrió sus puertas en 2021 y lleva el nombre del pinalense Tomás Mejía, quien fue uno de los generales que fue fusilado en el Cerro de las Campanas. Las salas ofrecen un recorrido histórico, que incluye vestigios prehistóricos y piezas de los pueblos originarios de la región; algunas también hacen alusión a la conquista y a la época virreinal. Asimismo, alberga exposiciones temporales cada cierto tiempo.

 

«La novedad, en sí misma, nada significa, si no hubiera en ella una relación con lo que la precedió», dice Ricardo Reis, heterónimo del escritor Fernando Pessoa. Y esta frase resuena aquí plácidamente. Me doy cuenta, con este breve recorrido, de que los nuevos museos tienden a recobrar espacios, a renovarlos, y con ello brindan, a su manera, un homenaje a las historias y vivencias que albergaron.

Museo Comunitario de Pinal de Amoles General Tomás Mejía

Mariano Escobedo s/n, Centro, Pinal de Amoles, Pinal de Amoles.

Martes a domingo de 11:00 a 19:00.

Entrada libre.

FB. Museo Comunitario de Pinal de Amoles General Tomás Mejía.

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