MÁS ALLÁ DE LA PEÑA: BERNAL ENTRE MUSEOS

En CULTURA

por Tolmai Barrón

 

El pueblo de San Sebastián Bernal, mejor conocido como Bernal, yace resguardado bajo el tercer monolito más grande del mundo, belleza natural que en su tiempo fue el límite sur del pueblo chichimeca. Aquí, el tiempo parece combinarse: el pasado con el presente, los recuerdos con el porvenir. Sin embargo, la magia de este pueblo no se limita únicamente al esplendor de la Peña. Para el visitante que se aventura a conocer a fondo su enigmática esencia, Bernal lo recibe con diferentes escenarios que narran su historia y cultura, su identidad.

 

Jardín del Arte 

 

Desde que accesan por la calle principal de Independencia, o Del Arroyo para sus habitantes, los visitantes encontrarán el Jardín del Arte, edificio donde actualmente se realizan eventos culturales; en lo Jardín del Arte alto del anfiteatro pueden tomarse una fotografía junto a las letras monumentales de Bernal. Y unos metros más adelante, en la fuente que sirve de glorieta, comienza el viaje a través de sus museos.

 

 

La Capilla de las Ánimas y la Atarjea

 

Del lado derecho encontraremos el primer museo de este recorrido, una de las edificaciones más antiguas de Bernal: la Capilla de las Ánimas. Construida en el siglo XVIII, su advocación, a diferencia de otras capillas de la época, se centró en las ánimas del Purgatorio.

 

 

La leyenda cuenta que un comerciante era perseguido por ladrones, por lo que se escondió entre unos arbustos y una vez ahí se encomendó a La Capilla de las Ánimas y la Atarjea La leyenda cuenta que un comerciante era perseguido por ladrones, por lo que se escondió entre unos arbustos y una vez ahí se encomendó a las ánimas, saliendo ileso y sin que lo vieran. las ánimas, saliendo ileso y sin que lo vieran. En agradecimiento construyó dicha capilla. Hoy en día podemos encontrar todavía el atrio, un oratorio y dos cuartos para los sacerdotes de la época, que en el presente fungen como salas de exposiciones.

 

 

En su museo se exhiben documentos, mapas, pinturas y diversos objetos que ilustran la historia de Bernal. Al lado de esta capilla se construyó un espacio para realizar actividades culturales al aire libre, que se conoce como la Atarjea, el primer anfiteatro construido en este lugar.

 

 

Museo de las Máscaras 

Continuando con el recorrido, a mano izquierda de la glorieta y frente al Museo de las Ánimas, se encuentra el Museo de la Máscara, una colección con piezas locales, de México y del mundo. Bernal se caracteriza por sus artesanías, entre ellas el manejo del patol, que es un árbol originario de México, sus flores son comestibles y tienen muchos usos medicinales. Sus frutos, llamados frijolitos rojos o quemadores, suelen ser utilizados como juguetes para los niños, pero en Bernal al patol se le da otro uso: el Museo de la Máscara tronco es la materia para que las personas creen sus artesanías y en especial sus máscaras. Desde 1987 se realiza un concurso anual alrededor de ellas, donde los habitantes plasman su identidad, historia y leyendas; a partir de este antecedente se crea el Museo de la Máscara.

 

 

En un principio se ubicó en lo que se conoce como el Castillo (hoy sede administrativa de la delegación). En el año de 2014 se trasladó a las actuales instalaciones. Cada una de las piezas da cuenta de las tradiciones del sitio, de los personajes míticos y de las leyendas que circundan a la Peña de Bernal. El museo posee dos colecciones: la primera, compuesta por las máscaras que realizan los artistas locales de Bernal desde 1987; la segunda es una recopilación que se ha ido formando desde hace 40 años de diversas partes de México y el mundo.

"Cada una de las piezas da cuenta de las tradiciones del sitio, de los personajes míticos y de las leyendas que circundan a la Peña de Bernal".

 

 

Museo del Cine Nacional Rosalío Solano  

"La estampa de nuestro país como escenario de diferentes filmes con relevancia nacional e internacional es y seguirá siendo una de las tantas riquezas mexicanas".

 

 

El recorrido por los museos municipales puede finalizar en el de más reciente construcción, pero igual de valioso y longevo en esencia como los anteriores: el Museo del Cine Nacional Rosalío Solano. La estampa de nuestro país como escenario de diferentes filmes con relevancia nacional e internacional es y seguirá siendo una de las tantas riquezas mexicanas. Y Bernal no es la excepción. Desde películas como La cucaracha, protagonizada por la diva del cine mexicano María Félix, Dolores del Río y Emilio el Indio Fernández; pasando por El gallo de oro, filme escrito por el célebre exponente del realismo mágico Juan Rulfo y protagonizada por el primer actor Ignacio López Tarso; hasta grabaciones recientes como La partitura secreta: el enigma de plomo, serie producida por Disney+. Bernal es el escenario perfecto para locaciones del séptimo arte.

 

 

Para honrarlo, el museo lleva el nombre del bernalense Rosalío Solano Quintanar, quien fue un galardonado director de fotografía de la Época de Oro del cine mexicano, quizá mejor conocido por su trabajo en la película Talpa, que le valió el Ariel de Plata a la Mejor Fotografía en 1957. Su trabajo se Museo del Cine Nacional Rosalío Solano caracterizó por el manejo de la cámara y por su habilidad para tomar escenas intrépidas.

 

 

En este museo se exhibe una colección con fotografías y premios que le fueron otorgados al ganador de diosas de plata, arieles, heraldos, medallas y reconocimientos por su trabajo; y en la sala de proyecciones, las películas filmadas por él, su biografía y otras cintas rodadas en el pueblo mágico de Bernal. De este modo completamos un viaje por los museos que ofrece Bernal, corroborando que la magia del sitio va más allá de la belleza de la Peña, que se comparte en su historia, tradiciones y paisajes. Quien llega a San Sebastián Bernal regresa más de una vez, pues en cada visita descubre un motivo diferente para hacerlo.

 

ADEMÁS..... 

HOSPÉDATE EN  Hostal Medieval donde hace poco poco más de tres décadas, en 1990, se recuperaron dos torres castillejas y las ruinas de piedra que sobrevivían de una construcción del siglo XVIII para poner en pie un hotel con una tipología de castillo medieval en Bernal que hoy alberga a 27 habitaciones, un teatro al aire libre para 300 personas y un restaurante con
una magnífica vista a la Peña, así como el observatorio astronómico Giordano Bruno —el nombre del astrónomo, filósofo y matemático italiano. Este Hostal Medieval es un lugar pintoresco construido alrededor de una casona y un ruedo al pie de la Peña, con habitaciones estilo «rústico» mexicano o Santa Fe, el cual está inspirado en los pequeños castillos cuyas ruinas
se advierten en las orillas de algunos pueblos de la Toscana italiana.

Aquí los viernes y sábados es posible reservar, por un módico precio, una fascinante velada astronómica de una hora de duración en el observatorio Giordano Bruno del Hostal Medieval para maravillarse en familia, a través de su telescopio de 16 pulgadas, con las vistas de nebulosas, estrellas, galaxias, planetas y cúmulos estelares cuya luz ha viajado miles o hasta millones de años antes de alcanzar nuestro planeta.

 

 

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